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Variopinto

De esto y de lo otro

30 Marzo 2008

Diario de Yoga

Diario de Yoga

29-03-08

Esta mañana se me antoja estirarme. Mover el cuello, abrir los brazos y bailar. ¿Por qué no escuchar los tambores chamánicos de James Asher? Verdaderamente, resuenan en el cuerpo y despiertan al aborigen ritualista que llevo dentro. Considero que debo cuidar las rotaciones de mi cuello y las evoluciones de mis brazos. Evitar la desarticuación innecesaria, pero buscar la soltura necesaria para trabajar el cuerpo. Brinco sobre un pie. Giro sobre mi propio eje. Incorporo contoneos y giros que solo me permito en privado y, en el espacio-tiempo que va de “Send in the drums” a “Red Rythm dragon”, brotan de mi piel pequeños rocíos que me avisan que ya estoy listo para la sesión.

Cambio de disco. Ahora escucho “Las voces más maravillosas del mundo”. Por muy maravilloso que sea Boccelli prefiero no invitarlo a mi práctica y avanzo al track 2. La dulce tesitura de Sarah Brightman acompaña mis movimientos suaves de Chi-Kung para balancear polaridades. Arriba-abajo, izquerda-derecha. Torsión. Inhalo-aprieto-empujo-exhalo. Flexiono sobre las rodillas y recojo con mis manos en cuenco, el agua imaginaria del manantial que es la armonía matutina entre respiración, movimiento y sonido.

Termino mi calentamiento con unas fuertes exhalaciones parecidas al movimiento de “El león”. De golpe hasta el piso. ¡¡Aghhhrrrr!! Me observo. Retomo el ritmo pausado y amplio de mi respiración. Extiendo el tapete plástico sobre la alfombra para amainar el dolor de las rodillas en el piso.

1.-Balasana. La postura del niño. Me llama la atención iniciar con una postura de rendición. Resulta significativo ante la necesidad de volver al centro. Sentado sobre los talones, flexiono el torso hacia delante. Dirijo mis brazos hacia atrás. A los costados. Sobre el piso. La frente topa en el piso también. Todavía hace estragos la cena de anoche. Me ayudo entonces con el “block”, bajo la cabeza, para ganar distancia. Medito. Es decir, me observo plenamente: lo que siento, lo que pienso, cómo percibo mi cuerpo, en qué modifica esta postura mi respiración. Trato de equilibrarla. A pesar de la presión del tórax sobre los muslos, trato de ampliarla. Me quedo un rato ahí. Quizás un minuto, nada más.

Descanso. Nuevamente, voy a la ásana. Esta vez pidiéndome un poco más de flexión. Sintiendo la respuesta inmediata de los músculos, la piel, la voluntad. Paso otro minuto. Cambio al modo activo de la misma postura. Separo las rodillas y estiro mi torso por entre mis piernas hacia delante, llevando los brazos lo más al frente posible. ¡¡Ahh!!, qué descanso. Ya no necesito el “block”. Me percibo. Estoy ahí por tres minutos.

2.-Preparación para una Ardamatsiendrasana futura. Torsiones. Salgo despacio de la postura anterior. Recupero el movimiento de mis extremidades. Me siento con las piernas hacia le frente. Cruzo las piernas y estiro el torso. Busco que mi espalda sea una línea perpendicular con el piso. Estiro los brazos. Al bajarlos, tuerzo hacia la derecha. Imprimo fuerza a la torsión. Apoyo mi mano derecha en el piso. Presiono con la izquierda sobre la rodilla derecha. Cuento diez. Suelto.

Inhalo. Estiro espalda, cuello, brazos. Bajo torciendo hacia la izquierda. Mano y brazo izquierdo guían la espina. Mano derecha presiona sobre rodilla izquierda. Cuento diez. Suelto. Repito el movimiento por ambos lados. Relajo. Me observo. Respiro largo y profundo.

Sentado sobre los isquiones (huesitos al centro de las nalgas) estiro las piernas hacia el frente. Hago una escuadra perfecta. Me ayudo estirando mis brazos que sostienen una cuerda firme, a la altura de los hombros. Flexiono el torso hacia las piernas, estirando la parte interna y posterior del cuerpo, desde los tobillos hasta la coronilla. Quizás, no doblo mucho. Prefiero mantener mi espalda recta. La línea del esternón proyectada hacia arriba y al frente. La barbilla abajo.

3.-Paschimotanasana. La pinza. Flexión hacia el frente. Quizás, una de las posturas más conocidas del yoga. Es verdad. No pretendo eliminar los malos hábitos que se acumulan al centro del cuerpo de la noche a la mañana. Simplemente, le favorezco al cuerpo la intención de equilibrarse. Me ayudo con la cuerda y no me exijo demasiado. Sé que hoy no bajaré la frente a los tobillos. Lo he hecho antes. Quizá, otra vez lo haga. Con intención el trabajo es el mismo. Me quedo ahí. Medito. Me observo. Paso dos, tres minutos. Regreso. ¡Vaya! Parece nada, ¡Cuánto sucede dentro! Descanso. Estiro los músculos de las piernas. Sé que mi sangre está circulando con más fuerza. Que en su paso arrasará con dos que tres toxinas que se encuentre a su paso. Y eso es bueno.

Vuelvo a intentar la postura. 3 minutos. Espalda recta. Bajo como una pinza. Estiro. Deshago delicadamente la postura. Me recuesto sobre la espalda. Estiro desde los pies con los brazos sobre la cabeza. Suena el Ave María. Inhalo profundo. Relajo. Paso la cuerda por el arco del pie izquierdo, y empujo la pierna hasta estirarla completamente, elevándola hasta 90 grados con respecto al cuerpo tumbado en el piso. Mantengo la tensión. Luego de unos minutos, relajo. Lo mismo hago con la izquierda. Un par de veces, lo intento.

Flexiono la rodilla y la proyecto hacia fuera. Estiro a pierna y jalo con mis brazos, la cuerda. Permito que se estire la pierna hacia arriba y afuera, fortaleciendo el músculo Psoas, entre otros. Este, relacionado con la energía del riñón. Intento lo mismo del otro lado. Suelto la cuerda. Relajo.

4.- Janu Sirsasana. Pinza lateral. Estiro la pierna derecha. Flexiono la izquierda llevando el talón hacia el periné. Estiro torso y brazos. Al bajar, tuerzo hacia derecha y me apoyo con las manos sobre el muslo derecho para ejercer aun más presión. Una vez hecha la torsión espinal preparo la cuerda extendida entre los brazos a la altura de los hombros y flexiono torso, estirando sobre la pierna derecha. Sé que no bajaré la cabeza a las rodillas (por ahora), pero intentaré, igual que en Paschimotanásana, mantener la espalda erguida, el pecho amplio, la espina conectada del cóccix a la coronilla, y la barbilla baja.

Salgo de la postura justo en el sentido inverso en que la construí. Me observo. Me preparo para abordar el otro lado. Hago la máxima torsión por la izquierda. Elevo y bajo haciendo pinza sobre la pierna. Un minuto y medio. Dos minutos. Un poquito más. ¡Ahh! Deshago. Me recuesto sobre el piso en la postura del cadáver.

5.- Savasana. Postura de relajación. Suelto las piernas, ligeramente hacia fuera los muslos. Pies hacia fuera. Hombros amplios. Pecho abierto. Brazos a los lados del cuerpo y palmas de las mano hacia arriba, en actitud de recibir. Inhalo profundo. Siento el trabajo de mi cuerpo. Exhalo. Tres minutos atento a mi respiración. Para entonces el Piet Jesu de Andrew Loyd Weber ayuda a hacer de mi práctica una oración. Ofrezco los casi sesenta minutos de trabajo que me dediqué a mi cuerpo. La respuesta es inmediata. Descanso, tranquilidad, paz, energía. ¡¡¡Viva el yoga!!!

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Sobre mí

José Manuel Ruiz Regil (1968) Canta-autor y poeta desde los trece años. Creativo publicitario, guionista y locutor. Alumno del taller de dramaturgia de maestro Hugo Argüelles (1992-1993); cursó el diplomado en creación literaria en la Escuela de Escritores de La S.O.G.E.M. (1993-1995). Ha participado en los talleres de poesía en la Casa de Cultura de Coyoacán, con el maestro Oscar Oliva (1996), en el taller “Las bardas transitadas” del Centro Cultural El Octavo día (1995), en el taller del maestro Oscar Wong (1997). Co-fundador de la cooperativa Cuévano (1994); participó en la “Subasta de escritores” en El Hijo del Cuervo, Coyoacán (1995). Impartió las materias de redacción creativa en la Universidad de la Comunicación y Centro de Estudios en Ciencias de la Comunicación. Autor y conductor del programa radiofónico Caleidoscopio de Vida. Es autor de más de 100 canciones, de los poemarios, Retrato Intermitente (duerto-despiermo), Ediciones Cuévano (1996); Ratos y relatos; Dominio público-dominación privada (chistes en serio,; Motivos de escritura; cuentos para niños, crónicas de viaje; Cantata para la cuerda floja ; Luna en el café con crema; Ficcionerías; La casa por la ventana y otros lugares (Audiolibro/e-book), y editor de la hoja virtual quincenal Galería Urbana. Ganador del segundo y quinto "Slam poetry contest", obtuvo el 2do. lugar en el Slam nacional 2007.

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